Editorial

CONFIDENCIAL

Por ROGELIO RODRÍGUEZ MENDOZA.

Delgado, ingenuo.

MAL Y DE MALAS. – Si la intención del dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, al venir a Tamaulipas era apoyar a sus candidatos, la realidad de las cosas es que lo único que consiguió fue perjudicarlos.

Delgado midió mal el clima político en Tamaulipas. Evidentemente sus representantes en el territorio estatal, entre ellos Erasmo González Robledo, le dieron datos equivocados.

Debieron anticiparle que hay muchos resentidos, y que por lo tanto era materialmente imposible evitar que lo confrontaran, como ocurrió en Matamoros con la diputada local, Leticia Sánchez Guillermo.

El asunto es que, en vez de sumar, Delgado le vino a restar fuerza a Morena. De paso, solo vino a evidenciar más el enorme divisionismo que existe entre los grupos morenistas.

Por supuesto que también quedó exhibida la gran brecha qué hay entre la dirigencia nacional y la escasa militancia morenista en Tamaulipas.

Bajo esas condiciones, lo mejor era que Delgado se hubiera quedado en la Ciudad de México. Callado hubiera ayudado más a sus candidatos en Tamaulipas.

INGENUO. – Por otra parte, hay todo un debate público sobre la veracidad o montaje de la denuncia pública de Mario Delgado, acerca de presuntas amenazas recibidas por parte de miembros del crimen organizado, cerca de Matamoros.

Según su dicho, los sicarios lo habrían amagado con armas blancas para obligar al chofer a detener la camioneta en que viajaba con los legisladores Erasmo González Robledo, Adriana Lozano y Guadalupe Covarrubias.

Sin embargo, y para mala suerte del mismo denunciante, en el video que acompañó a su denuncia nunca se ve a los agresores amagándolo con las supuestas armas largas.

Por supuesto que el hecho dio paso a una andanada de burlas. Es normal, porque los tamaulipecos conocemos a la perfección el modus operandi de los grupos delincuenciales.

De entrada, los “malos” que vigilan las carreteras no andan guardando consideraciones cuando se trata de indagar quién viaja en algún vehículo que les parece sospechoso.

Menos se intimidan cuando les muestran algún “charola” de diputado o senador.

En suma, la forma de operar de los “sicarios” está muy lejos de lo que dice Delgado que le sucedió. Por eso, son muchos más los burlones que aquellos que le creen. Peco de ingenuo.

EL PAN APROVECHA. – Ahora que, hay que decir que el panismo tamaulipeco aprovechó la coyuntura para jalar agua a su molino.

Atrás de las protestas que recibió Delgado en los actos políticos que encabezó, y de la arremetida mediática en redes sociales, estuvo la mano del PAN.

La elección del 6 de junio está a la vuelta de la esquina y los partidos políticos aprovechan cualquier oportunidad, por mínima que sea, para arremeter contra sus rivales.

Fue tarea fácil para los operadores panistas, sobre todo porqué, como dice la chaviza, el líder nacional de Morena se les puso de pechito, primero con la ingenua denuncia pública del ataque por parte del crimen organizado, y luego cuando se puso a defender a candidatos como Carlos Peña Ortiz, el hijo de la alcaldesa reynosense.

“Ni como ayudarlo”, fue el lamento recurrente entre las bases morenistas.

A querer o no, el panismo ha sabido capitalizar todo este embrollo entre los morenos.

Por lo demás, la declinación de algunos liderazgos de Morena en favor de los candidatos del PAN comienza a surtir efectos. Las encuestas reportan un fortalecimiento de los abanderados del blanquiazul y un debilitamiento de quienes representan a Morena.

LES VALE. – El pasado sábado, el candidato de Morena a la alcaldía de Victoria, Eduardo Gattas, realizó su cierre de campaña. Fue un evento con derroche de recursos contradiciendo la tan cacareada “austeridad republicana” del llamado gobierno de la “4T”.

No obstante, lo verdaderamente grave del asunto es que al morenista poco le intereso poner en riesgo la salud de sus seguidores o de quienes acudieron al evento atraídos por la cartelera musical que se les ofreció.

Es un hecho irresponsable organizar este tipo de eventos masivos cuando los reportes estadísticos dicen que los contagios de Covid-19 siguen al alza y que, peor aún, Victoria sigue punteando la incidencia.

El reproche va para todos los candidatos que realizaron o tienen programados cierres de campaña masivo. Por lo demás, ni modo que digan que con ello van a decidir su triunfo electoral.

Por lo demás salta obligada una pregunta: ¿Dónde están el Ietam, el INE y la Secretaría de Salud?

ASÍ ANDAN LAS COSAS.

roger_rogelio@hotmail.com

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