Editorial

CONFIDENCIAL.

Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.

El “fantasma” de la violencia se asoma.

Se dice que la del seis de junio del 2021 será la elección más competida de la historia de nuestro país.

Los mexicanos iremos a las urnas para elegir a 15 nuevos gobernadores; 500 diputados federales; 1,063 diputados de 30 Congresos locales y 1,926 alcaldes de 36 entidades.

En el caso particular de Tamaulipas, elegiremos a 36 nuevos diputados locales que conformarán la Sexagésima Quinta Legislatura del Congreso del Estado; 43 Ayuntamientos y 9 diputados federales.

La elección se desarrollará en un escenario nuevo, desconocido, y sobre todo peligroso, por la pandemia del Covid-19, que seguramente obligará a las autoridades electorales y a los mismos partidos políticos, a modificar el desarrollo de la competencia.

Tendrán que innovar para sortear los peligros del virus. De entrada, por ejemplo, los candidatos y sus partidos tendrán que guardar, para mejor ocasión, los actos multitudinarios que eran llenados con miles de acarreados, que a cambio de unos pesos o una promesa de ayuda, iban a gritar porras y loas al aspirante a un cargo de elección popular.

Sin embargo, me parece que algo más preocupante que el Coronavirus será el alto riesgo de estallidos de violencia.

Es evidente que cada día está creciendo más la polarización de la sociedad, en un hecho alentado, deliberada o indeliberadamente pero con conocimiento de causa por parte de los mismos Gobiernos, el federal y el estatal.

Por el lado del presidente, Andrés Manuel López Obrador, cada día, desde su Mañanera, ensancha el divisionismo del pueblo mexicano. Azuza a sus seguidores contra sus adversarios, y va generando con ello un mayor encono entre la ciudadanía.

El mandatario federal parece divertirse arremetiendo a diario y bajo cualquier pretexto, contra los “conservadores” y “fifís”, sin detenerse a pensar que lo único que logra es echarle gasolina a la hoguera de la violencia.

Del otro extremo están una decena de Gobernadores, que han decidido unirse en un grupo llamado Alianza Federalista, para enfrentar y combatir las decisiones arbitrarias y tiránicas del Presidente.

Le reclaman y le protestan de todo, pero el pleito se centra en la disputa por el presupuesto federal. Los Gobernadores acusan a la federación de recortarles sus recursos para el 2021 con un único propósito de darles un uso electoral.

Este fin de semana López Obrador se salió con la suya: la Cámara de Diputados le aprobó su proyecto de presupuesto y dejó encabritados a los Gobernadores. 

Por supuesto que el pleito no terminará ahí. De hecho, apenas empieza. Los mandatarios estatales usarán ese tema como bandera de guerra en las campañas electorales, que vendrán tan pronto inicie el 2021.

El punto es que, en medio de ambos bandos, el del Presidente López Obrador como cabeza del Gobierno federal, y los Gobernadores, quedamos nosotros, los ciudadanos.

Por eso, le insisto, soy un convencido de que la del año próximo será la elección más competida pero también la más violenta. El “fantasma” de la violencia se está asomando.

Ojalá que quienes están alentando diariamente ese peligro entiendan la gravedad de la situación. Es un escenario indeseable para cualquier país.

EL RESTO.

TRAIDORES.- Por cierto, el gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, arremetió contra los legisladores federales, particularmente contra los del Morena y sus partidos afines, el PT y PES. 

Los llamó traidores por haber aprobado un presupuesto que atenta contra el desarrollo, bienestar y crecimiento de Tamaulipas y sus habitantes. Coincido con eso.

Se estima que en el 2021 Tamaulipas dejará de recibir recursos federales por alrededor de 7 mil millones de pesos. De ese tamaño será el daño para nuestra entidad. Acordémonos de ello el día de la elección.

ASI ANDAN LAS COSAS.

roger_rogelio@hotmail.com

Show More

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Check Also

Close
Back to top button
error: Contenido exclusivo de Contacto!!
Close