Editorial

CONFIDENCIAL.

Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA. 

Escondidos tras la mentira. 

Es costumbre vieja entre los políticos negar sus aspiraciones en la víspera de un proceso electoral. 

Para hacerlo recurren a frases bastante trilladas que a los oídos del ciudadano suenan chillantes e irritantes. 

 “Voy a esperar que lleguen los tiempos electorales y si el pueblo lo decide participaré” “Me debo a mi partido y a la gente. Yo iré a dónde me manden” , son dos tipos de frases que, palabras menos o más, son escuchadas constantemente en los meses previos a una elección. 

Ayer mismo leí unas declaraciones del diputado local de Morena, Rigoberto Ramos Ordoñez, negando lo innegable. 

“Ricky Ricón” , como lo conocen sus compañeros de legislatura, por esa costumbre que tiene de presumir su riqueza, como sucedió recientemente cuando en plena sesión plenaria del Congreso local cuando sacó un fajo de billetes para usarlo como abanico, lleva semanas desarrollando una intensa campaña de proselitismo en Reynosa, cuyo municipio aspira gobernar. 

Bajo el pretexto de ayudar a los más golpeados por la pandemia del Covid-19, lo mismo regala a los reynosenses gas butano que cloro, cubrebocas que despensas, pero Ramos se niega a reconocer que atrás de su faceta de benefactor trae escondida su aspiración por ser el candidato de Morena. 

 “Nosotros vamos a dejar que las cosas fluyan. Llegados los tiempos tomaremos decisiones, debemos al final de cuentas hacer lo que la gente quiere, si la gente nos pide ayuda se la damos, si la gente quiere que participe, pues bueno, veremos la manera, pero no estamos pensando en ello”, le dijo el legislador a la destacada reportera, Chantal Martínez Díaz. 

Entre esas líneas se asoma esa vieja costumbre de la que le hablo: negar lo innegable. Ramos quiere ser candidato a la Presidencia Municipal de Reynosa y punto. Esa es la realidad. 

Uno no entiende cuál es la razón para evitar decir abiertamente: “sí, quiero ser el Alcalde de mi municipio, y voy a trabajar para eso”.  

Me da la impresión de que Ramos y todos aquellos que hacen eso ni siquiera saben porque ocultan sus intenciones. 

Habrá quienes digan que se cuidan de no caer en violaciones a la Ley Electoral y con ello sufrir sanciones, pero no es así. 

El asunto es que si esos políticos lo pensaran un poquito, entenderían que ganarían mucho más siendo abiertos con la sociedad a la que aspiran a Gobernar, que seguir escondiendo sus intenciones atrás de ese discurso de mentiras. 

EL RESTO. 

¿“JR” o RIGO?.- Por cierto, en Reynosa se cruzan apuestas acerca de quién será el ganador de la estafeta del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), para competir por la Alcaldía, hoy en manos de la panista, Maki Ortiz Domínguez. 

La disputa, nos dicen, se centrará entre dos aspirantes: José Ramón Gómez Leal, “JR” y Rigoberto Ramos Ordóñez. Por supuesto que hay más aspirantes, pero el candidato saldrá de esa dupla.

Si la lógica se impone, la candidatura debería ser para el superdelegado federal, pero ya sabemos que en política las circunstancias mandan. 

Lo que sí está más que claro es que, cualquiera que sea el abanderado de Morena, el seis de junio del 2021 toda la atención de la competencia electoral se centrará en Reynosa. Ese municipio será la joya de la corona. 

OPTIMISMO PRIISTA.- El dirigente estatal del PRI, Edgar Melhem, anda bastante optimista. 

Según sus cálculos, el otrora poderoso tricolor podría ganar las próximas elecciones en varios municipios donde los Alcaldes han decepcionado a los ciudadanos.

Si el PRI está basando sus aspiraciones de triunfo solamente en el desánimo ciudadano, ya estuvo que se quedará sin nada. Para ganar una elección se requiere mucho más que eso.

ASI ANDAN LAS COSAS. 

roger_rogelio@hotmail.com 

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