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CRÓNICA FRONTERIZA

VALORAR LA REVOLUCUÓN

NO REELECCIÓN

Por: Andrés F. Cuéllar

Yo estoy convencido que el legado más valioso de la Revolución es la idea de la No Reelección. Esta no surgió espontáneamente ni fácil, pero sus consecuencias fueron muy positivas para nuestro país.

Irónicamente esta idea surgió de Porfirio Díaz, primero contra Benito Juárez y después contra Sebastián Lerdo de Tajada. Estaba tan comprometido que al terminar su primer período permitió que nuestro paisano Manuel González ocupara su lugar, pero no tenía intención alguna de abandonar el puesto definitivamente. Mientras González ocupaba la silla presidencial, Porfirio Díaz se las arregló para que su comadre fuera impopular y no tuviera posibilidad de poder reelegirse y así regresarle el poder.

A Porfirio Díaz no le fue mal, los mexicanos tenían tanto deseo de paz que una gran mayoría vio con simpatía sus reelecciones y sus aduladores lo bautizaron como ‘El Héroe de la Paz’. Tan es así que en 1909, sus opositores, incluyendo Madero, no cuestionaban su reelección, solo reclamaban su derecho a escoger vicepresidente.

Uno de los problemas más importante de los políticos es que se rodean de personas que les dicen sólo lo que quieren oír, y es posible que le hayan dicho a Don Porfirio que si permitía otros candidatos a vicepresidente, la paz se acabaría. La oposición se radicalizó y el resultado fue la Revolución Mexicana.

Madero, firme creyente en la democracia, consideró que su base es el sufragio efectivo y la gran aceptación que la Frase Sufragio Efectivo No Reelección, lo adoptó como lema de su gobierno y muy pronto fue aceptado por los gobernantes revolucionarios y sus herederos hasta la fecha.

No creo que Madero hubiera intentado reelegirse, no hay duda de su fe en la democracia, pero los antiguos porfiristas lo destituyeron y no hay forma de probarlo. Venustiano Carranza que de hecho tuvo dos períodos, primero como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista de 1913 a 1917 o sea poco más de cuatro años y otros cuatro como Presidente de la República de 1917 a 1920.

Plutarco Elías Calles

Carranza no intentó reelegirse pero escogió otra forma de prolongarse o quizá con su mejor intensión, de evitar que llegaran los militares, porque si éstos tomaban al poder sería más difícil que lo dejaran. El Barón de Cuatro Ciénegas fue destituido y asesinado por los militares del grupo sonorense.

Al terminar Obregón, Adolfo de la Huerta tenía mejor imagen pero decidió imponer a Plutarco Elías Calles que gobernó cuatro años. En ese período Obregón decide seguir el camino de Porfirio Díaz y reelegirse, se hicieron elecciones, que por supuesto ganó, pero no contaban que José de León Toral joven de 28 años que decidió asesinarlo por motivos religiosos antes de tomar posesión de su puesto. Nunca se ha reconocido oficialmente pero en pláticas informales se reconoce que ese crimen fue un importante paso en la No Reelección, que aún le faltaba trecho para consolidarse.

León Toral

Calles no se reelige pero se las arregla para seguir gobernando sin puesto oficial alguno con el título no oficial que le dieron sus aduladores de Jefe Máximo de la Revolución Mexicana, como lo dice el corrido: Calles puso presidentes // a su antojo y condición // se llama el Hombre Fuerte // Jefe máximo a calzón.

Entre los presidentes que impuso Calles estuvo Lázaro Cárdenas, pero a diferencia de sus tres antecesores decide independizarse y expulsar al Jefe Máximo a los EU, pasando por Brownsville.

Lázaro Cárdenas del Río

A pesar de la buena imagen que ahora tiene Lázaro Cárdenas, no fue así al final de su mandato, hubo mucha oposición aun dentro de su propio partido y en lugar de imponer a su radical compadre Francisco J. Múgica permitió la llegada al poder del moderado Manuel Ávila Camacho. Además decide no intervenir abiertamente en política y de esta manera, después de 30 años de Revolución,  se consolidó la No Reelección.

Además se creó espontáneamente lo que pudiéramos llamar club de los expresidentes, pues la tentación de la reelección siempre está latente, pero en ocasiones explota, como fue el caso de Miguel Alemán que inició una campaña mediática para tal efecto y sus excolegas manifestaron su oposición con lo que se resignó a dejar el poder. Se dice que algo parecido sucedió con Carlos Salinas de Gortari. A partir de Carlos Salinas de Gortari parece que no aprendieron a ser expresidentes y han pretendido un protagonismo trasnochado que para muchos mexicanos es ridículo en lugar de la dignidad de un ex, la conciencia moral que tenemos los mexicanos es Cuauhtémoc Cárdenas que no fue presidente pero que ha sabido expresar opiniones independientes en momentos de importancia, la última fue contra el bonillazo en Baja California. Las tentaciones reeleccionistas están llegando por la puerta trasera, permitiendo la reelección de diputados, senadores y más peligroso aún, la de presidentes municipales con lo que amenazan regresar los cacicazgos y pronto gobernadores y presidentes de la república gritarán: ¿Y yo porqué no?

Carlos Salinas de Gortari
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